Soy soldado en una guerra...
Me convertí en soldado, de armas que no matan;
me cargue de besos mi boca de metralla
y de explosivos abrazos la alforja de mi munición.
Corrí por tus valles, sembrando senderos en tu piel
mientras exploraba esta tierra tuya que conquistaba
o que me conquistaba a mí, no lo sé realmente.
Cavaba trincheras con tus respiros y los míos
desde donde atacabamos a quienes nos querían dominar
convirtiendonos en el mejor batallón de dos amantes.
Cada día, cada tarde, cada noche y amanecer
planeabamos nuevas estrategias para seducirnos
colocando el alma tan eficazmente en cada sentido.
Y al final, es una guerra de nunca acabar
donde perdí mi libertad, donde perdí mi corazón
pero gane una vida en común, un sentimiento puro
que me condecora cada nueva jornada
con las estrellas brillantes de tu mirada.
Dedicada a la dueña de mi ejercito de un solo corazón, mi niña...

1 Comments:
At 12:35 a. m.,
Marcela said…
No creo exista una mejor batalla, que es la del amor...
Publicar un comentario
<< Home