Pequena historia de Navidad
Nunca imagine que pasaria esta Navidad, menos contando lo que había pasado estos días. Mas que ansias de felicidad, estaba triste, porque veía que llegaba el día y me sentía muy solo sin ella. Se había marchado, y yo sin poder hacer nada por retenerla. Le enviaba mensajes, pero casi no habia respuesta, ni a mis llamadas. Hasta que llego el día, este día de Navidad...salí por su regalo, aún cuando quizás no estaría conmigo aquella noche. Llegue a casa, ya de noche, tarde; coloqué su regalo junto al árbol y me quede mirando las estrellas...cuanto me la recuerdan, tanto. Me dirigí a la cocina, a cenar algo, aunque no tenia casi apetito, solo me alimentaba de mi tristeza y soledad. Veía la silla donde se sentaba, desde donde espera que le sirviera..recuerdo cuando le prepare ese pie de limón que le encanta a rabiar, sus miradas, mientras la atendía, lo cual a mi me fascinaba, tenerla así como una reina. Me levante, me fui a mi habitación, ni siquiera tuve fuerzas para encender la luz. Seguí caminando a mi cama, ya sin fuerzas, y ahí, tirandome sobre ella, me puse a llorar. Y así, fue que me quede dormido, imaginando que ella llegaba, tan natural como siempre, para estar conmigo esta Navidad...
Desperte, ya muy pasada la primera parte del día, con la misma tristeza con la cual me habia acostado, sin desvestirme siquiera. Mire su fotografía puesta en el velador, había algo que no había visto ayer, menos lo iba a ver si había entrado a oscuras a mi habitación. Era una tarjeta, chica, escrita brevemente, que decía "Feliz Navidad, amor mío...tu regalo te espera en el árbol".Me levante de pronto, y llegue al sitio que me había sido indicado en la tarjeta. Y ahí estaba ella, tan bella como siempre, con un regalo para mí en sus manos. Solo reaccione a sonreir, de una forma tan enamorada, que ella se río, debí aparecer con una cara muy de tonto, ya lo creo. Me dijo "Feliz Navidad, mi vida...espero que te guste tu regalo", mientras me lo entregaba de sus manos. Lo abrí, ví que era...estaba muy lindo, y fue ahí que me puse a llorar. Me miro preocupada, "¿no te gusto amor?", con tanta angustia que parecía que me preguntaba , si ella no me gustaba. "No", le respondí, "si el regalo me encanto amor". Me pregunto entonces que sucedía, que porque lloraba así tan profundamente. Mi respuesta fue sencilla, y del alma: "Lo que pasa, mi amor, es que el mejor y más bello regalo, no esta puesto en el árbol, ni en ningún otro lado. Mi mejor regalo, es que tú estas aquí, vida mía". La abrace, con toda mi fuerza, y le di un beso, tan grande, que ni ella misma se lo pensó. "Feliz Navidad, Estrellita mía, feliz Navidad" fue lo siguiente que le dije mientras que con mis ojos, le decía cuan feliz estaba de que ella estuviera conmigo, y que fuera la mujer con la cual quería compartir el resto de mi vida...
Desperte, ya muy pasada la primera parte del día, con la misma tristeza con la cual me habia acostado, sin desvestirme siquiera. Mire su fotografía puesta en el velador, había algo que no había visto ayer, menos lo iba a ver si había entrado a oscuras a mi habitación. Era una tarjeta, chica, escrita brevemente, que decía "Feliz Navidad, amor mío...tu regalo te espera en el árbol".Me levante de pronto, y llegue al sitio que me había sido indicado en la tarjeta. Y ahí estaba ella, tan bella como siempre, con un regalo para mí en sus manos. Solo reaccione a sonreir, de una forma tan enamorada, que ella se río, debí aparecer con una cara muy de tonto, ya lo creo. Me dijo "Feliz Navidad, mi vida...espero que te guste tu regalo", mientras me lo entregaba de sus manos. Lo abrí, ví que era...estaba muy lindo, y fue ahí que me puse a llorar. Me miro preocupada, "¿no te gusto amor?", con tanta angustia que parecía que me preguntaba , si ella no me gustaba. "No", le respondí, "si el regalo me encanto amor". Me pregunto entonces que sucedía, que porque lloraba así tan profundamente. Mi respuesta fue sencilla, y del alma: "Lo que pasa, mi amor, es que el mejor y más bello regalo, no esta puesto en el árbol, ni en ningún otro lado. Mi mejor regalo, es que tú estas aquí, vida mía". La abrace, con toda mi fuerza, y le di un beso, tan grande, que ni ella misma se lo pensó. "Feliz Navidad, Estrellita mía, feliz Navidad" fue lo siguiente que le dije mientras que con mis ojos, le decía cuan feliz estaba de que ella estuviera conmigo, y que fuera la mujer con la cual quería compartir el resto de mi vida...

1 Comments:
At 1:34 p. m.,
Marcela said…
Es una bella historia, como todas las anteriores...no sabes cuanto me hubiera gustado que hubiese sido, alguna vez, asi en realidad.. Que nuestra vida juntos hubiera sido un regalo eterno, pero la vida, el destino, no se quien, dispuso otra cosa para nosotros...Recuerda algo, eres muy importante para mi, siempre lo seras....Como te dije en mi mensaje: siempre estas presente en mi vida...
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